lunes, 9 de febrero de 2009

Mi primer día de curro. Mila conoce a sus compis.

¡Hola tulipanes (ya me estoy haciendo al país)!

En el post anterior me había quedado como al final de la cabecera del príncipe de Bell-Air (para los que no hayáis sido niños en los 90 hago la aclaración), osea, estaba llamando a la puerta. La verdad estaba ahí plantada estudiándome los botones, para acertar con el timbre cuando pasó uno de mis compañeros por la puerta, me abre y me dice: “Tu debes ser Mila”. Cuando en las películas a un personaje le sueltan esta frase el aludido responde con “Y tu debe ser fulanito! Pero yo no tenía ni idea de quien era ese tío, así que actué al estilo guiri, estilo al cual por cierto últimamente recurro con frecuencia, diciendo que sí y sonriendo ampliamente.

Fulanito me acompaño hasta donde estaba mi jefe. Este me saludo, y se le ocurrió la gran idea de presentarme a toda la oficina. Este es un trámite aparentemente necesario pero realmente inútil. Me presentó a unas 17 personas, de las cuales podemos decir que me quedé con el nombre, tirando por lo alto, de 4. Delante de cada persona nos pasábamos como unos violentos 3 minutos, en los que la persona me daba la mano, me decía su nombre, y mi jefe me soltaba una parrafada en inglés explicándome a que se dedicaba. Parte del tiempo de la presentación, en la que mi jefe estaba hablando, yo mantenía un debate interno sobre a quien debía mirar, si a mi jefe (ignorando parcialmente a la persona presentada) o al aludido en cuestión (como si se tratase de un cuadro de museo del que me están contando su batallita). De locos, ¿verdad? Al final de cada presentación me sentía en la obligación de tener que hacer algún tipo de comentario relacionado con lo que me habían contado, pero como había estado parte del tiempo avisándome a mi misma de “ahora te toca mirar a este”, “cambia ahora al otro”; pues no me había enterado de mucho, por lo que en la mayoría de las ocasiones me limitaba a decir: “aja”.Lo peor de todo, es que éramos tres los que nos incorporábamos ese día, con lo cual la gente tendría tres “ajas” distintos para comprobar quien era el que disimulaba mejor.

Lo que si saqué en claro tras la ronda de presentación son las distintas nacionalidades que convivían en la oficina. La situación actual es la siguiente: una chica griega (que ahora mismo me estoy dando cuenta que nunca come con nosotros, ¿dónde comerá?), un británico, tres francesas, un venezolano (para que no se me olvide como hablar español ;), una española (¡¡que soy yo!!) y el resto, holandeses. Con semejante popurrí la pregunta es obligada, ¿cómo íbamos a hacerlo para entendernos?

La respuesta quedó bastante claro entre el descanso para el café (10 a 10:15) y la hora de la comida (que no sé porque la llamo hora, porque sólo son 30 minutos, de 12:30 a 13:00). Como os podéis imaginar nos comunicamos en inglés (eso sí, cada uno con su acento, así que el pobre del británico tiene que estar desesperado). La verdad es que los holandeses hablan en inglés sin despeinarse, pero también al ser mayoría, y al jugar en casa, tiene una tendencia natural a hablar en su idioma. Por norma general las conversaciones a nivel de mesa colectiva se hacen en inglés, pero cuando uno habla en petit comité con el al lado escoge el idioma J. El problema llega cuando A) te sientas mal, tu solo en territorio enemigo (ggg), y estás rodeado por miniconversaciones en holandés o B) cuando una miniconversación en holandés se extiende a macroconversación. En estos casos yo intento esforzarme por entender, pero después pienso: “¿qué hago esforzándome si no sé holandés? Ya decía yo que se me olvidaba algo…”. J De todas formas solo hace falta que pongamos medio minuto cara de ¡qué no me entero!, y se vuelve al inglés.

Las primeras conversaciones ese día con mis compis fueron las típicas: ¿de dónde eres exactamente?¿es la primera vez que estas en holanda?¿cuanto tiempo has estado en Francia? (Esta última se debe a que a la gente le raya mucho el hecho de que esté con una beca francesa…). Cómo os podéis imaginar, cada vez que me preguntan de donde soy, yo respondo Cáceres. Pero vistas las primeras reacciones, siempre acompaño el nombre de Cáceres de un “close to Portugal” (cerca de Portugal), coletilla que le he copiado a Elena de cuando estuvo en Inglaterra (copyright). Y si tras la aclaración, me siguen poniendo caras raras, entonces reacciono atacando: “Pues somos Patrimonio de la Humanidad” (Ojo, ponedle el tonillo adecuado, en plan, “considérate un inculto :-p” ). Como podéis comprobar, ¡no dejo lugar a la improvisación!. En una de estás, el inglés me hizo la pregunta de rigor: “¿de dónde eres?” Y yo procedí con mi retahíla: “pues mire vengo de Cáceres, muy cerca de Portugal…”. Y él me cortó: “¡Ah, de Extremadura!” “Pues sí, de Extremadura, sí” (¡Vaya!, con uno que podía practicar mi minisermón para ver si lo estaba haciendo bien, y va y conoce Extremadura).

Seguro que muchos de vosotros, los extremeños claro, os estaréis preguntando: ¿Y si no con conocen Extremadura (con la excepción del británico, claro), qué conocen? Y los madrileños ahora mismo estaréis pensando: “Madrid seguro que sí”. Ummm (estoy arrugando la nariz). Madrid lo conocen de oídas. Lo que realmente conocen aquí es ¡¡Lloret de Mar!! (vamos, como en las excursiones de 3BUP /1º Bach). También había uno que me hablaba de “Salao” (esto me lo dijo al final del día, que yo estaba cansada, y pensaba ¿pero qué me está contando este muchacho de salao, si eso son las comidas!). Luego caí que me estaba hablando de Salou (lo dicho, la típica excursión del instituto). En fin, ya intentaré explicarles que hay muchas más cosas en España que un camping en la costa, como por ejemplo Cáceres, una ciudad patrimonio de la humanidad.;p.
Mientras los adoctrino, vosotros sed buenos,
Mila

Descubriendo Holanda:

- ¿Sabéis que el primer lunes de cada mes, a las 12 de la mañana tocan las alarmas de todas las ciudades holandesas para comprobar si funciona? Imaginaos, el mediodía de de todos los primeros lunes de mes, Holanda se convierte en una gran bocina. ¿Y qué pasa si realmente alguna vez pasa algo un primer lunes a esa hora?¿Será como Pedro y el lobo? Bueno, podéis estar tranquilos, con lo extremadamente puntuales que son, se alarmarán si la bocina suena a las 12:01 o a las 11:59, o si suena dos veces. (En España esto no pasaría. 1º-. Si sonase dos veces pensaríamos, “¡mira que gracioso que se le ha olvidado que ya ha tocado una vez! O… ¡qué jodio, le ha cogido el gustillo! 2-. Como cada reloj tiene una hora, si sonase a las 11:50, seguro que con alguno cuadraría o simplemente nadie se plantearía que no esta sonando a las 12 exactas. Y en el caso que algún iluminado (con padre o madre extranjero) se diese cuenta, este pensaría: ¡mira el de la campanita, hoy quiere irse pronto para casa! 3-. Pero pensándolo mejor, en España todo esto no pasaría porque no hacemos simulacros a nivel cuidad, o desde luego no mensualmente!! Es más, si alguien lo propone será tachado de pardillo 4º-. Pensándolo aún mejor, ¿tenemos alarmas en las ciudades?). Conclusión, cuando me lo contaron, como buena española, puse cara de ¡venga ya!

Fe de erratas. Rectificar es de sabios:

- Recordáis lo que os conté sobre los pasos de cebra. Pues no es del todo cierto. Y como no quiero transmitiros falsas informaciones sobre Holanda, pues corrijo. A ver si que hay pasos de cebra a la española. (Blanco/negro/blanco/negro en franjas uniformes). Pero también los hay de otro modelo (supongo que pensados para que la gente con las bicis o motos no resbale), lo único es que no son como los pasos de cebra subliminales de España (ya sabéis, los que sólo son cuadraditos y donde esperas que estén las rayas no hay nada). Bueno, pues esos en Holanda en lugar de cuadraditos tienen dos líneas (que acotan lo que en España sería la zona de las rayitas inexistentes). Y a su vez estas líneas tienen unas cuantas líneas perpendiculares, de distintas longitudes, no hacia la zona de las rayitas inexistentes (porque sino existirían, ggg), sino hacia fuera. ¡Vaya!, nunca pensé que fuese tan difícil describir un paso de cebras.

1 comentario:

  1. Hola mila....solo decirte que creo que te has equivocado de profesión...tendrias que dedicarte a escribir...jajaja...creo que no tenemos alarmas!!!...besitos

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