jueves, 12 de febrero de 2009

Mi primer paseo en bici al estilo “amazona”.

¡Hola tulipanes!

Por primera vez, y sin que sirva de precedente, voy a empezar con la sección descubriendo holanda. No es por puro capricho, es que es necesaria para contar la aventura de hoy.

Descubriendo Holanda (vuelta al tema bici):

- Ya he mencionado que las bicis holandesas autóctonas se diferencian de las españolas en los frenos, elemento prácticamente inexistente en las de aquí, porque si para parar la bici tienes que empezar a pedalear hacia atrás...¡ya me contarás! (como podéis comprobar no soy una gran fan de este sistema). Sin embargo no sólo se diferencian en los frenos, sino que toda bici que se vende en los Países Bajos (ya sea holandesa de pura cepa, es decir, con los frenos raros, o más europeizada, con los frenos de toda la vida) tiene justo detrás del sillín una especie de segundo “sillín” (ojo a las comillas que no van por capricho). Este supuesto sillín adicional es metálico, y consiste en una especie de rectángulo metálico, con un par de barritas paralelas.

- ¿Y para que usan los holandeses este segundo sillín? Pues lo normal es que este el ss (segundo sillín) esté rodeado por unas gomas, y así se puede usar para poner ahí los libros, los tupper de la comida,… Y no es que los holandeses necesiten usar las dos manos para controlar el manillar, pero así pueden llevar una mano calentita metida en un bolsillo. También el ss permite, como su “propio nombre” indica, llevar a pasajeros. La persona que viaja de “paquete” puede ir sentada de dos formas distintas: opción a) ir a horcajadas, opción b) ir con las dos piernas hacia el mismo lado.


- Las bicis “tuneadas”. Como podéis deducir las bicicletas son un negocio que mueve mucho dinero en Holanda. Pensad que aquí todo el mundo tiene como mínimo una bici, de hecho, mucha gente tiene otra de repuesto, no vaya a ser que se le pinche una rueda o se le tuerza por culpa de las vías del tranvía (a mi esto de tener dos bicis al principio me parecía una chorrada, pero visto lo necesarias que son para moverte, les voy a terminar dando la razón). Conclusión, que tener bici en Holanda es como tener móvil en España. ¿Y que pasa cuando todo el mundo tiene algo? Que las empresas se dedican inventar complementos y chorraditas. Solo pensad en los calcetines, colgantes, minibarras de labios,… todo para los móviles en el caso de España. Y ahora imaginad todo lo que se le puede ocurrir a esta gente para la bici: desde cestitas (por cierto, el otro día ví a una montando en bici, que llevaba de paquete una cesta con su perro labrador!!!), lacitos, florecitas, … Pero ha habido dos cosas que me han llamado poderosamente la atención: 1) las bolitas que ponen en los radios de las ruedas para ¡hacer ruido cuando montan en bici!, y 2) (esta es mi preferida) ¡¡¡Las alforjas!!!La gente aquí compra una especie de alforjas con dos bolsas, que se apoyan en el ss, de modo que cada bolsa está en un lado de la bici. Y hay alforjas estampadas, de colores,…¡¡Ojo un negociazo la venta de alforjas en el siglo XXI!!


Fin de la sección: Descubriendo Holanda.

Os voy a poner un poco en situación, tulipanes. Imaginaos que estoy en mi primer día de curro (es que el día se me hizo muy largo, como podéis comprobar), y una de mis compañeras se acerca y me dice que lleva para casa. La verdad es que tenía terminar unas cosas (aprovechar para leer el correo) y declino la oferta. Pero entonces se ofrece para llevarme a la oficina la mañana siguiente. Y lo cierto es que me daba cosa volver a decir que no, y quedo con ella a las ocho de la mañana del día siguiente. Pero mi compi no tiene coche, con lo cual os podéis imaginar como me iba a llevar a la oficina: ¡¡Bingo!!Sentada en el ss.

Yo por la mañana, ese día, en mi paseo de 50 minutos me había dado tiempo a ver a un par de personas montadas en la parte de atrás de la bici de algún amigo o un compañero, y lo primero que había pensado es: ¡qué tío más cara! El amigo pedaleando y este de rositas detrás. Pues nada, al día siguiente iba a ser yo la tía cara. Además es que aún no había visto a mucha gente yendo de “paquete” en la bici, y me daba un poco de vergüenza, pero bueno, todo fuera por no decirle dos veces que no a la muchacha. 

Así que a las ocho de la mañana de mi segundo día de curro, ahí me tenéis a mí, en la plaza principal de Delft, donde vive Maelle (mi taxista de la bici), preparada para una nueva aventura para el blog. La verdad es que justo a los que había visto montando así, los había visto a horcajadas, con lo cual cuando Maelle me cuenta que es mucho mejor ir sentada al estilo amazona (¡es que tiene nombre y todo!), yo pienso: “¡¡donde me estoy metiendo!!”.

Lo siente que hace es explicarme la técnica (porque tú ahí no te sientas sin más, esto tiene todo un proceso). Lo que tengo que hacer es agarrarle la cintura con las dos manos, ella empezará a pedalear y yo a correr detrás de ella, y cuando me avise tengo que dar un salto, y subir el culillo al ss. ¡Joe chaval, encima tengo que montarme en marcha y dar un salto! Esto además me lo explica una francesa en inglés a las ocho de la mañana. ¡¡Venga va, que si lo pienso más no lo hago!!

Cogemos carrerilla, me dice que salte, salto (por supuesto, medio culo fuera), manillarazo para compensar el salto, y empezamos a avanzar. ¡Pues no es tan difícil! Y menos mal que pensé así, porque hay un par de tramos en el camino donde el pasajero tiene que bajarse y repetir la operación. Por lo demás el viajecito bastante bien (claro yo no iba dando pedales), exceptuando en una curva, que toma esta mujercita a toda mecha, se le va la bici, nos subimos a la acera, en la acera justo de frente unas escaleras, y yo cierro los ojos, porque total para que verlo si lo voy a sentir. Pero no, nuevo golpe de manillar en el ultimo momento, y nos libramos de besar el suelo (o las escaleras).

De todas formas yo me pasé medio camino pensando una excusa para no tener que estar todos los días a expensas de que alguien me lleve, y menos aún cuando acercarte a un sitio implica esfuerzo físico. Pero por la tarde la nieve me facilitó la excusa, y me da un tema para la siguiente post.

Mientras lo escribo y no, sed buenos,
Mila.

6 comentarios:

  1. ME ENCANTA LO DE LAS ALFORJAS,....COMPRATE UNAS...MUY CHIC...maria guir

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  2. sios mila, no nos cuentes mas paseos en bici que nos tienes en un sobresalto...jajaja...menos mal que en Holanda van en bici..y no en parapente..pq si no ya habriamos ido a rescatarteeeeeeeeeee..besos...maria guir

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  3. Y en Holanda no se llevan los patinetes? Podrias comprarte uno de esos..ya sabes, de los que luego se pliegan y se meten en la mochila ;-)
    Lo digo mas que nada, porque sigas entera cuando vayamos a verte....
    Besoos

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  4. jejeje... eso esta mu bien... Jo yo echo de menos la bici mia... murio ya hace tiempo...

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  5. Jajajaja muy bueno este post! Déjame adivinar lo que le comprarás a tu futura bici xa decorarla: un lacito rosa :P xD O a lo mejor te decantas por unas de esas alforjas tan fashion... ¿Y todos los años en el mónica de qué han servido?¿? :P

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  6. Veo que este post a triunfado como los Chichos. Como sois, os gusta verme sufrir!!No os preocupeis que mi bici va a ser la mas tuneada de toda Holanda!!

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