lunes, 16 de febrero de 2009

Mi primera nevada en Delft

¡Hola tulipanes!

Como os adelanté en el último post en mi segundo día de curro (cuarto de estancia en Delft) viví mi primera nevada. Para los norteños que leáis el blog este tema os puede parecer irrelevante, pero para los que somos “de Madrid pa´ bajo”, la nieve nos parece todo un evento.

Ya en mi primer día de trabajo hubo un primer conato de nieve. Yo estaba reunida con mi jefe, que me estaba contando a qué me iba a dedicar, y de repente, miré a la ventana y estaban cayendo unos copos. Me tuve que contener para no saltar con un “¡¡Ala, nieva!!”, porque no hubiese sido nada apropiado. Imaginaos en ese momento en el que te están contando cosas serias, tu en el papel de “han hecho muy bien en contratarme”, y que de pronto saltar con que está nevando (en un sitio donde están hartos de ver la nieve). Sí, hubiese sido demasiado “Hola, soy una cría y no te estoy haciendo ningún caso. PD: Deberías haber cogido al otro”.

De todas formas, para ratificar mi decisión de callarme el comentario, ese primer día la nevada no cuajó. Sin embargo, al día siguiente, sí que nevó en condiciones, de modo que para la hora de irnos a casa, el suelo estaba completamente blanco. J

Antes de continuar con la historia, voy a abrir una breve sección, que se va a llamar “Desmitificando la nieve”, especialmente decida a los “de Madrid pa´ bajo”:

- La nieve no es blandita.
- Cuando pisas la nieve suena como si pisases cristales.
- Cuando te nieva, los copos de nieve no son como plumas bonitas que se quedan “graciosamente” enredadas en el pelo, sino que te lo moja, como ¡la odiosa lluvia! Nota mental: lo que se te enreda graciosamente en el pelo es el polen de los árboles en Madrid (el cuál da alergia).
- La nieve no es siempre blanquita y bonita. Con la tierra hace un barro feo y resbaladizo.

Fin de la sección.

Sin embargo, esta vez voy a dejar a un lado el papel de cascarrabias, y voy a decir que a pesar de todo me sigue gustando la nieve. (A ver que opino en unos meses).

Nos habíamos quedado en que a la salida del trabajo estaba todo cubierto de nieve. El plan que teníamos al salir era ir a casa de Maelle y Severine a cenar. Maelle, que me había llevado por la mañana a trabajar en la parte de atrás de su bici, esta vez se había ido antes para ir preparando la comida, por lo que Clarisse se ofreció a acercarme a casa de estas en su bici (por su puesto montada al estilo amazona).

Lo que por mañana había sido “tan” fácil, con la “nieve bonita” resultaba un pelín más complicado. La bici se iba más para los lados, resbalaba,… (siento haceros sufrir con los paseos en bicicleta pero ya os adelanto que va a haber más batallitas). Total, viendo que avanzábamos menos en la bici que a pie, nos bajamos de la bici y a empujarla. (Volviendo al tema de haceros sufrir, lo sí que puedo adelantaros que hasta la fecha no he vuelto a montar en bici a lo amazona). En vista del poco éxito de este sistema cuando las condiciones, acordamos durante la cena que al día siguiente yo volvería al método inicial (caminar). La verdad es que personalmente lo prefería. Yo veía que la compra de mi propia bicicleta se iba a prolongar, y no me gustaba la idea de ser siempre la que era llevada sin esfuerzo (y también estaba claro que no iba a ser quien “condujese”, pues no me veía con la pericia necesaria para como llevar una bici con un solo ocupante, mucho menos con dos).

Espero al menos con este post tranquilizaros, sobre todo a Nuch y a María, y garantizaros dos semanas sin sobresaltos amazónicos.

Ya sabéis, hasta el próximo post, sed buenos.
Mila.

Descubriendo Holanda:
- Fue durante esa cena cuando descubrí que llamaban estilo amazona a montar en bici como lo hice durante este día. Cuando me lo dijeron trate de razonar con ellos que ese nombre tenía ningún sentido. Creía recordar que las amazonas eran mujeres fuertes, que incluso se cortaban un pecho para que no les molestase a la hora de disparar flechas. La verdad es que no veo la relación entre estas mujeres e ir sentada de forma delicada en la parte de atrás de una bici, al estilo Audrey en Vacaciones en Roma (esto ha sido un momento cultureta. Ya me lo agradeceréis alguna vez si os sale alguna pregunta relacionada con esto en el trivial).
- Después de este día, he descubierto la enorme cantidad de gente que viaja de esta manera en Holanda. Hoy sin ir más lejos he visto al chico con más mérito del mundo. Estaba lloviendo, iban montando en bici, llevaba a una chica en el “ss”, llevaba una mochila a la espalda y en una de las manos una caja grande. Chapeau! Este chico y yo debemos de provenir de animales distintos.

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