¡Hola tulipanes!
Como os podéis imaginar mi primer día de curro, después de 6 meses de estar de vacaciones, se me hizo eterno. Y más aún habiendo comido a las 12:30. Además yo veía ahí que todo el mundo se tomaba muy en serio lo de las 8 horas. Uff, y después de trabajar ir a casa andando.
Otro de mis compis me prometió acercarme a casa en coche, así que la cosa mejoraba al no tener que pasear. La única pega que le veía era que estando cansada tendría que hacer un último esfuerzo de hablar inglés (hablar y entender el inglés me cuesta en dos situaciones concretas: A-. Estoy en un sitio con mucho ruido: discoteca, bar, ect. B-. Estoy muy cansada).
Lo que si me apetecía era llamar a casa y contar largo y tendido como habían sido los primeros días. Me apetecía contar las cosas en detalle (como podéis comprobar a la vista del blog, suelo hacer). Cuando había estado en la oficina de turismo, había preguntado por las cabinas de teléfono, y aunque en Holanda es un poco temerario por el tiempo estar hablando desde una cabina; me aseguraron que delante de la estación había cabinas y que funcionaban tanto con tarjeta como con monedas. Así que le pedí a mi compañero que me dejase en la estación en lugar de en mi casa.
En la estación de Delft hay un montón de tiendas que venden de todo y con más horario que el resto (en plan 7eleven, OpenCor,…), así que probé de primeras a comprar allí una tarjeta. Sin embargo, allí no vendían la tarjetas (por lo visto las venden en noséquétiendas que para variar a las horas que eran, 6 y media pasada, estaban ya cerradas). Pero bueno, no hay problema, soy una chica de recursos J, y la de la oficina de turismo me había asegurando que valían las monedas. Así que en una de estas tiendas intenté cambiar. Pero también me acordaba del día de las fotos, que no te dan cambio por las buenas si no compras, así que agarré una bolsa de M&Ms, y les pague con un billetazo de 20 (para tener cambio de sobra para el teléfono). Antes de salir de la estación, me enfundé bien en el abrigo, guantes bien colocaditos para llamar por teléfono. Había delante justo de la estación dos cabinas. La primera (agua), era de tarjeta. La segunda (tocado, wuju), de monedas. Intento que se trague las monedas y no hay tutía (ahh, has dicho A5, entonces agua, que me he equivocado). Bueno, que no cunda el pánico el otro día, había visto yo otra cabina, de camino a casa. Busco la cabina (con todo el clin, clin; del cambio de 20 en mi bolsillo), doy vueltas, por fin la encuentro (¿tocado?), me acerco y es de tarjeta (agua!). Vale, no me voy a rendir tan fácilmente, acabo de pasar por una gasolinera, allí seguro que hay una cabina, o venden tarjetas. Pregunto y ¡nada! No tiene cabina, ni sabe donde hay otra, ni donde comprar tarjetas, ni el tío es de Delft siquiera (agua, agua, agua y agua. Y Mila tocada, y hundida). Venga ya, vaya mierda de país, las tiendas cerradas, no puedo llamar a mi casa en condiciones y voy a tardar en poder hacerlo porque no tengo Internet en casa, ni cuenta corriente holandesa, además ahí voy con mi cambio de 20 en el bolsillo,… Pero en ese momento, suena mi teléfono, ¡me llaman de casa! JJ
Sed buenos, tulipanes.
Mila
PD: Y además tengo una bolsa extragrande de M&Ms ;)
Descubriendo Holanda:
- Creo que no hace falta, pero por si acaso lo pongo. ¡¡¡Las cabinas holandesas no cogen monedas!!!! Aunque te lo diga la de información y turismo. Por cierto, en cuanto me entere de donde narices se pueden comprar las tarjetas os lo cuento.
- Tampoco encuentro por aquí los clásicos locutorios que hay en Madrid para que los inmigrantes llamen a sus países de origen. Creo que en este país hay negocios que tienen aún por explorar. Por ejemplo, no he visto todavía tiendas de “todo a un euro”, o los típicos “chinos”, es decir tiendas de “zarrios baratos” o “supermercados abiertos 24/7”. Me han dicho que las tiendas de chinos en otras cuidades como Den Haag, haberlas, hailas; pero desde luego yo no las he visto.
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tenias que haberle dado a la que te vendio los m&ms, un billete de 50...que se fastidien por poco hospitalarios...jajaja
ResponderEliminarlo unico malo es que si le doy uno de 50, yo hubiese llevado todo ese cambio en el bolsillo, y si ya me sentia "pobrecita yo" con cambio de 20 tintineando en el bolsillo, con cambio de 50...Lo que voy a hacer la proxima vez es pagarles en centimos,JAJAJA (risa de mala)
ResponderEliminarJoe Mila, yo si que te entiendo con lo de comer a las 12...son las 20h y creo que tengo un hueco en el estómago que ya nunca más podrá rellenarse, ainsssssssssss :)
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